Equinoccio quiere decir igualdad en la noche, en referencia a que la duración del día y la noche son de la misma duración, contrario a las épocas de los solsticios en que ya sea el día es más largo que la noche o viceversa, dependiendo de la latitud y del hemisferio en que nos encontremos.
El 21 de marzo, el hemisferio norte corresponde al Equinoccio de Primavera, el día en que empieza el Año Solar, las Fiestas de "la Juventud dela Tierra", cuando la naturaleza se despereza luego del sueño invernal; aves y animales comienzan un nuevo ciclo, renacen y florecen las plantas… el ser humano no es ajeno a estos ciclos, y aún inconciente los vive; tradicionalmente y aunque no se halle completamente en el hemisferio norte, el Ecuador participa de estas fiestas solares, pues la línea ecuatorial es el punto de referencia en los movimientos del planeta para determinar los solsticios y equinoccios y observar este momento desde nuestra ciudad de Quito, es realmente un privilegio: en la noche se puede ver tanto la Cruz del Sur como la Estrella Polar y la Osa Mayor al norte; y en la mitad del día de equinoccio, se puede observar la caída perpendicular de los rayos solares, de tal suerte no se proyecta sombra hacia ningún lado, sino que la sombra se coloca exactamente debajo de nuestros cuerpos.
Los egipcios, sumerios, babilónicos, chinos, griegos, romanos; los mayas, los incas, así como nuestros antepasados, los quitus, caras y lulumbambas, conocían este fenómeno de los solsticios y equinoccios… y lo celebraban en honor del Espíritu Padre: el Sol, el Curaca ofrendaba los granos y la chicha de jora; se hacían festividades y con diferentes granos preparaban el Ushucuta, comida equivalente a la fanesca, pero en vez de pescado, ponían un cuy asado.
El INTIYAN es el CAMINO DEL SOL, ese Sol generador de nuestra vida y de nuestros momentos en la vida... Hoy nuestro mundo pareciera sumido en las tinieblas de la ignorancia y la moral oscura, renovemos nuestro ser con la luz del año nuevo astronómico y formémonos desde el COLEGIO INTIYAN, con principios universales, en pos de nuestro ECUADOR.
El 21 de marzo, el hemisferio norte corresponde al Equinoccio de Primavera, el día en que empieza el Año Solar, las Fiestas de "la Juventud dela Tierra", cuando la naturaleza se despereza luego del sueño invernal; aves y animales comienzan un nuevo ciclo, renacen y florecen las plantas… el ser humano no es ajeno a estos ciclos, y aún inconciente los vive; tradicionalmente y aunque no se halle completamente en el hemisferio norte, el Ecuador participa de estas fiestas solares, pues la línea ecuatorial es el punto de referencia en los movimientos del planeta para determinar los solsticios y equinoccios y observar este momento desde nuestra ciudad de Quito, es realmente un privilegio: en la noche se puede ver tanto la Cruz del Sur como la Estrella Polar y la Osa Mayor al norte; y en la mitad del día de equinoccio, se puede observar la caída perpendicular de los rayos solares, de tal suerte no se proyecta sombra hacia ningún lado, sino que la sombra se coloca exactamente debajo de nuestros cuerpos.
Los egipcios, sumerios, babilónicos, chinos, griegos, romanos; los mayas, los incas, así como nuestros antepasados, los quitus, caras y lulumbambas, conocían este fenómeno de los solsticios y equinoccios… y lo celebraban en honor del Espíritu Padre: el Sol, el Curaca ofrendaba los granos y la chicha de jora; se hacían festividades y con diferentes granos preparaban el Ushucuta, comida equivalente a la fanesca, pero en vez de pescado, ponían un cuy asado.
El INTIYAN es el CAMINO DEL SOL, ese Sol generador de nuestra vida y de nuestros momentos en la vida... Hoy nuestro mundo pareciera sumido en las tinieblas de la ignorancia y la moral oscura, renovemos nuestro ser con la luz del año nuevo astronómico y formémonos desde el COLEGIO INTIYAN, con principios universales, en pos de nuestro ECUADOR.
